Seguidores

sábado, 31 de julio de 2010

Filantropía circunstancial

Misántropo, mefistofílico

¡llora!

del llanto también se construye felicidad

exprime tus ojos hasta saciarte de sangre

bébela hasta consumir tu sed ansiosa inevitable

¡grita!

deja que tus adentros queden sordos

–yo no aguantaría tu voz

porque mi neurosis te arrojaría por un precipicio-

pero si junto a mí callas

bebería de tu sangre y de tu mano

de donde brote el dolor

y lo calmaría con un beso.

2 comentarios:

TavusFox dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
TavusFox dijo...

Vaya, mira dónde te encuentro. Sin embargo, déjame decirte que es a los añísimos que vuelvo a conocer (y leer) una poesía de ésas que hacen recordar que existen todavía seres vitales, cósmicos, de aquellos que deliran con el aleteo de un colibrí o que son capaces de matar por ser los primeros inquilinos en el infierno. Los creía una estirpe desterrada, una raza extinguida. Pero mira, "dinosauria" querida...

Gratamente sorprendido,
TavusFox.