Misántropo, mefistofílico
¡llora!
del llanto también se construye felicidad
exprime tus ojos hasta saciarte de sangre
bébela hasta consumir tu sed ansiosa inevitable
¡grita!
deja que tus adentros queden sordos
–yo no aguantaría tu voz
porque mi neurosis te arrojaría por un precipicio-
pero si junto a mí callas
bebería de tu sangre y de tu mano
de donde brote el dolor
y lo calmaría con un beso.

2 comentarios:
Vaya, mira dónde te encuentro. Sin embargo, déjame decirte que es a los añísimos que vuelvo a conocer (y leer) una poesía de ésas que hacen recordar que existen todavía seres vitales, cósmicos, de aquellos que deliran con el aleteo de un colibrí o que son capaces de matar por ser los primeros inquilinos en el infierno. Los creía una estirpe desterrada, una raza extinguida. Pero mira, "dinosauria" querida...
Gratamente sorprendido,
TavusFox.
Publicar un comentario